¿Por qué nos enfermamos?

Es común ver la enfermedad como un evento “normal” que suele relacionarse con factores externos, mayoritariamente medio-ambientales y genéticos, entre otros. Sentir que podrías padecer de una enfermedad porque en tu familia existan uno o más miembros que tengan enfermedades crónicas, es algo que muchos asumen en su vida sin más.

Siento decirte que no es así, ya que  si tomas responsabilidad sobre tu salud, puedes disminuir el riesgo de padecer enfermedades.

En esta era de mayor conexión con nosotros mismos, donde empezamos a escucharnos, a sentirnos y a reconocernos, es importante entender que tú eres el eje central de todo lo que sucede en tu vida, pues todo empieza por ti. La vida se muestra a través de ti y aquello que duele, aquello que no está funcionando bien en tu cuerpo, es un reflejo de lo que ocurre en tu interior.

Está claro que un desequilibrio interno mantenido durante cierto tiempo conlleva a la enfermedad, que no es más que una respuesta biológica, es decir, algo que emerge desde el propio organismo como réplica o resolución ante algo que ha sucedido, alterando el funcionamiento normal del organismo.

“La enfermedad es el esfuerzo que hace la Naturaleza para curar al hombre”

Carl Gustav Jung

¿Qué te hace enfermar?

  • Lo que te dices: Quizás no eres consciente de tu diálogo interno. Puedes por momentos ser muy crítico contigo mismo, tener una actitud poco compasiva y autoexigente, puede ser que te reproches por lo que has hecho o has dejado de hacer. Hay diversas maneras de darle voz a ese juez interno que a veces suele ser impasivo y categórico. Todo esto solo te lleva a conectar con la autodescalificación y desvalorización personal, y esto, sostenido en el tiempo, no es saludable.
  • Lo que piensas: ¿Tiendes a quejarte, a enfocarte más en los aspectos negativos de tu vida? ¿En lo mal que estás, en el trabajo que no te gusta, en lo poco que ganas, en lo inconforme que estás en tu relación de pareja? Todo esto aumenta inevitablemente las hormonas del estrés, generando así un desequilibrio a nivel bioquímico, que repercute en todo tu organismo.
  • Lo que sientes: Estudios confirman que las emociones perturbadoras son nocivas para la salud. Se ha descubierto que las personas que experimentan angustia recurrente, prolongados períodos de tristeza y pesimismo, tensión, hostilidad e ira continuada, tienen el doble de riesgo de contraer una enfermedad.

¿Y qué puedo hacer?

10 claves prácticas para empezar ahora mismo.

  1. Elige la vida que quieres vivir y actúa de forma coherente. Esto incluye decidir qué personas quieres que te acompañen en tu camino, a que situaciones exponerte, que compromisos asumir.
  2. Sé compasivo contigo mismo. Trátate bien, con paciencia, tolerancia y amor, sin perder de vista a dónde quieres llegar.
  3. Escoge mejor tus batallas. No hace falta sufrir por situaciones o personas que no lo ameritan.
  4. Cultiva el amor propio, reconociendo la grandeza que hay en ti. Respétate, amate y procura lo mejor para ti.
  5. Alimenta tu cuerpo, escogiendo los alimentos que te aportan energía y bienestar.
  6. Regálate unos minutos al día para estar contigo mismo, para respirar profundamente, para darte lo que necesitas.
  7. Permítete expresar aquello que sientes, desde el respeto y la asertividad.
  8. Pon tu cuerpo en movimiento
  9. Cultiva las relaciones sanas que aportan, que te ayudan a crecer.
  10.  Observate, escúchate, siéntete.

Te propongo…

Cuando tengas alguna molestia física, antes de ir corriendo a tomarte algo que alivie el dolor, pregúntate: Qué ha pasado hoy? Que he sentido y pensado respecto a ese evento que no ha sido de mi agrado?

Lo primero que me dirás o que te dirás es que no ha pasado nada. Ten en cuenta que no solo es lo que evidentemente sucede, sino lo que yo interpreto de lo que me sucede. Pueden ser sucesos muy sutiles a los que no le das importancia aparentemente, aunque inconscientemente te conecta con eventos del pasado que has vivido con malestar.

Deseo que este articulo te aporte reflexión. Si crees que a alguien le vendría bien leerlo, no dudes compartirlo.

Gracias por leerme. Me encantará recibir tus comentarios.