Viviendo desde la consciencia

Te preguntarás, ¿Es posible vivir desde la consciencia en un mundo que va de prisa y te pide cada vez, más competencias y habilidades para mantenerte a flote?

 

Índice de contenidos

  1. Introducción 
  2. Pilares de una vida consciente 
  3. Recomendaciones 

 

En breve estarás escuchando las campanadas de fin de año, momento propicio para hacer balance del año que termina y tomarte unos momentos para reflexionar acerca de todo aquello, que con dedicación y entrega lograste, las veces que reíste sin parar, los abrazos que recibiste, los encuentros y los desencuentros, los proyectos que no se concretaron, los ciclos que quedaron por cerrar.

Es momento también de hacer la lista de intenciones del nuevo año, que como lienzo en blanco dan ganas de pintar usando la paleta entera de colores.  

Y aprovechando la energía que trae el espíritu de la navidad y el encuentro con familia y amigos, es momento de conectarte de nuevo con la magia, con la ilusión de dar vida a tus sueños y darle el espacio a esa niña que está dentro de ti, que sueña en grande y sin límites.

Pero todo esto lo habrás olvidado una vez vuelvas a la rutina, te dejes envolver por la vida cotidiana y des cabida automáticamente a las prisas del día a día, ya que entrarás de nuevo en la repetición de los mismos patrones que hasta ahora han direccionado tu vida.

Por lo tanto, bajo esta perspectiva es comprensible qué nueve de cada diez personas fracasen en sus propósitos de año nuevo.

 

Seguro estarás pensando, ¿Qué hay de diferente en aquella persona que sí cumple sus propósitos? Seguramente confluyen  un sinnúmero de factores, pero intuyo que hay algo importante que le caracteriza y resume la serie de actitudes, acciones que lleva a cabo para que eso sea posible, y es vivir desde la consciencia, que no es más que permitirte mantenerte en tu centro y desde ahí tomar tu vida tal como te ha sido dada. Es una invitación que te hace a cada instante la vida, dándote infinidad de señales, mostrándote las respuestas de aquello que estás preguntando, buscando y deseando.

La promesa no es vivir una vida color rosa, aparentemente feliz y perfecta, simplemente se trata de alejarte del sufrimiento, el drama y abrirte a entrenar habilidades que te permitan tomar la fuerza para sentir, experimentar la vida a plenitud, con todo lo que suele traer.

 

 Pilares de una vida consciente

La auto-observación es algo que me caracteriza, me ha permitido aprender de mis aciertos y desaciertos, me ha llevado a contrastar los conocimientos adquiridos con las experiencias vividas y es por ello que quiero compartirte lo que para mí es fundamental si tenemos la intención de traer consciencia a cada área de nuestra vida.

 

Presencia

Algo que parece tan evidente como complejo es estar presente experimentando cada instante plenamente, alineando tus pensamientos, emociones, percepciones a ese momento.

Es compartirte completa, es rendirte a esa vivencia con confianza de que eso es lo mejor que te puede estar pasando, incluso si no es agradable para ti. Es apartar el juicio y abrirte a la escucha interna y externa como una simple observadora, permitiéndote ver las cosas tal y como son, ni más grande ni más pequeñas de lo que son, sin identificarte con las emociones que se despiertan ante aquello que va pasando. Es abrir los brazos para recibir lo que llega, sentirlo dentro de ti, tomar lo que te nutre y soltar lo que no te aporta.

Cuando observas puedes darte cuenta de lo que hay y lo que falta en tu vida, nombrarlo, darle un espacio para desde ahí, elegir qué hacer con aquello que tienes.

 

Aceptación

Es desarrollar esa capacidad de abrazar la realidad tal y como viene, sin resistencias ni apegos a lo que fue o debería ser. Es decirle Si a la vida, permitiendo que se exprese a través de ti.

Es aprovechar al máximo esa decepción, esa frustración para tomar el aprendizaje que te trae y convertirlo en una oportunidad de crecimiento.

No es una invitación para minimizar o negar el dolor, sino por el contrario, para reconocerlo como gran maestro de vida. Tampoco es conformarse o peor aún resignarse, simplemente es abandonar la lucha de algo que no se puede cambiar, transformar lo que sí está en tus manos y danzar con lo que te trae la vida.

 

Responsabilidad

La definición que más me gusta de responsabilidad es responder con habilidad ante los desafíos de la vida pues esa definición me devuelve el poder de resolver, cambiar aquello que no quiero en mi vida y elegir quitarle el peso de carga, de obligación que mal se ha entendido.

Es una invitación a ser integra, a hacerte cargo de todo lo que pasa pues tu eres la emisora, la receptora, la generadora, la creadora y también la que pone límites y decide no tomar aquello que no te hace bien.

Así no hay culpables, hay responsables. No hay errores, hay lecciones, aprendizajes. No hay limitaciones, hay infinitas posibilidades. No hay defectos, ni imperfecciones, hay maneras de ver la vida, todas validas, todas maravillosas y respetables. 

 

Amor

Definitivamente y sin duda alguna, el motor de la existencia. Aquello que está presente en cada acto de nuestra vida, incluso en aquellos que parecen despiadados y dolorosos.

Todos son actos de amor conscientes o inconscientes, anhelamos ser amados y hacemos todo lo que sea posible para obtener ese amor que en apariencia es de otro ser humano, pero en ultimas, es el deseo profundo de ser amados incondicionalmente por nosotras mismas.

 

Así reconocer que eres amor y todo lo que haces, lo haces por y para el amor, es la mejor forma de practicar la compasión por ti y por el otro. Es mostrar tu vulnerabilidad y aceptar la del otro, no viendo en ello la debilidad sino comprendiendo la humanidad que habita en cada una de nosotras. Es ser amable contigo misma y con el otro, es cuidar de ti y de los otros. Es sentirte parte del todo y percibir al otro como parte ti.

 

Todos estamos juntos en este viaje que se llama vida y tu camino lo honras, honrándote y honrando a quienes lo nutren, lo revolucionan y lo ponen patas arriba, como una invitación a tomar plenamente tu lugar, ese que tienes desde el mismo momento en que naciste.

Estas aquí para aprender y desaprender, conocerte, ver la luz que ya hay en ti, sentirte merecedora por el simple hecho de existir y crear la vida que está esperando por ti.

 

Sin más me despido, deseando que tras esta lectura puedas tener más claridad acerca de desde donde hacer el cierre y la apertura del año. Por mi parte deseo que permitas que la consciencia impregne tu vida para que dejes de vivir desde la inercia y te empieces a sentir creadora de la vida que mereces.

 

Recomendaciones

  • Si deseas aprender Cómo Diseñar Un Año Consciente, te espero en mi página  de Facebook donde estaré compartiendo tips desde el 27 al 31 de diciembre en formato video, con una guía de trabajo para que lo hagas paso a paso.

  • Si quieres llevar la consciencia a todas las áreas de tu vida, te invito a unirte a La Fiesta De La Consciencia a partir del 7 de enero.

  • Si me sigues en mis redes sociales, estarás al tanto de todas las sorpresas que te traigo en el 2019. De momento te comparto la apertura del canal de Podcast, Semillas de Consciencia, donde iré compartiendo temas de tu interés para vivir Sana, Empoderada, Libre y Feliz. 

Si sientes que este post puede ayudar a alguien a vivir mejor, te invito a que lo compartas generosamente.

Con amor

 
 
Haz que tu viaje por este mundo tenga sentido